Archivos de la categoría Sin categoría

Sobre los procesos y el calidoscopio

Asociación libre dominguera

Asociación libre dominguera

Por Soli Aranda
Hoy vamos a ver a nuestra profe de clásico y elongación matutina en “La consagración de la primavera” de Oscar Araiz. Si quieren venir, la entrada es libre y gratuita, la música increíble y la danza, imagino, va a la par. Yo ya vi lo bestial de la petit rubia, sólo tuve que presenciar ese pie y decir “¡A la mierda, qué suertudo el Don… Mira la profe que ligó!” :o)
Como tengo un ratito y este domingo me llama a las palabras pienso en todas las cosas buenas que vi este último tiempo en teatro:

¿Qué tendrán los niños que al Don le gustan tanto?

Are we humans or ar we dancers?

Sobre encontrar las sutilezas

Luz, cámara, acción… ¡cobró vida!

Luz, cámara, acción… ¡cobró vida!

Por Soli Arandaluz-camara-acción

 

Ayer me la pasé mirando el techo, con una sensación linda en el pecho, pensando en los trechos (los que se recorren, viven y atraviesan)

Me senté a escribir varias veces, pero las palabras quedaban por la mitad y mis ojos se cerraban de verdad. Así que acá estoy hoy, un poco más descansada y con la cabeza más acomodada.
(últimamente las palabras me riman, me parece voy a intentar escribir poesía jijijuju!)

El domingo “Luz, cámara, acción” cobró vida con 80 alumnos danzarines, pequeños grandes actores y unos invitados cantantes de honor.
No tengo nada más que agradecimiento por este año despampanante, de mucho, de desborde, de encuentros, de consolidación de nuevos grupos y reafirmación de los que venían.
Cada grupo dio lo máximo y se sintió. Tanto trabajo, tanto ensayo, tanta búsqueda de algo más…
Gracias a todos los que ayudaron detrás de escena, gracias por ese video sorpresa tan cariñoso, por las flores y los “soli, soli, soli!” que me dan mucha vergüenza jejeje.
Gracias por poner tanto, de eso se trata. En el Don somos poco calculadores, vamos a trabajar hasta que el cuerpo nos de y siempre con las ganas al dente.
No hay manera de llevar adelante esta tarea (y cualquiera que se quiera hacer bien) si no es con disciplina y amor.
Esos son los rieles por donde transitamos clase a clase y creo que vamos armando un buen camino, los danzarines (de todas las edades) aprenden, disfrutan, progresan y se despliegan. Ayer se subieron al escenario con fuerza, con convicción, como se debe hacer.
El Don está siendo habitado por gente trabajadora, con capacidad de hacer esfuerzos, receptivos y alegres.
Hoy está feliz de tener semejante equipazo y promete darse un descanso para bailar, leer, investigar nueva música, conectarse con cosas que le reactiven la creatividad así los espera con material nuevito y bello en el 2014 :o)

Ayer me reía porque me acordaba que se estaba terminando las función y las danzarinas, varias, venían a decirme “Soli, quiero seguir bailando”, “Ay! ¿Lo hacemos otra vez? “¿Qué vamos a hacer el año que viene?” Todo eso, mientras seguía la función.
Me sentí feliz de esa energía descabellada, de ese querer mucho y recordé esta idea de mi querido Ray Bradbury (es un escrito que no tiene desperdicio, pero no lo quiero trascribir todo):

“Hacer es ser. Haber hecho no basta. Abarrotarse de hacer: ése es el juego. Nombrarse a cada hora por lo actuado, medir el tiempo en la hora del crepúsculo y descubrirse en actos imposibles de conocer antes que ocurran (…) de modo que hacer es lo que alumbra; mata la duda por el simple salto, el arrebato, la carrera en pos del yo re-descubierto.
No hacer es morir, o haraganear entre las cosas que acaso se hagan algún día. ¡Fuera con eso! (…) Que el cuerpo guíe a la mente, y que la sangre sea lazarillo. Y tú entrenate y ensaya para encontrar el universo del centro de tu alma sabiendo que ver y estar en movimiento – ¡Hacer es ser! – da siempre resultado”

Hacer es ser…Mejor dicho imposible :o)

¡¡¡Felicitaciones a cada uno de los bailarines y actores, felicitaciones inmensas y desde el alma agradecida!!!

Clases de Danza Contemporánea

Clases de Danza Contemporánea

Por Sofía Dubi

Así en la danza como en la vida, mucha gente desea hacer una búsqueda de su propia voz, y escapar de las formas preestablecidas. Y por ello busca estilos de baile que le aseguren un libre fluir personal, sin tener que adherir a formas demasiado pautadas, que limiten las posibilidades auto expresivas a través del cuerpo en movimiento. Una de las formas en que se puede dar curso a este tipo de búsqueda es tomando clases de danza contemporánea, en la medida en que este estilo otorga  la posibilidad de encarnar a través de la danza ya sea una emoción o un sentir, una idea o un concepto, para transmitirla y expresarla a través del movimiento.

¡Seguir leyendo!

Clases de Danza Jazz

Clases de Danza Jazz

 

Por Sofía Dubiclases-de-danza-jazz

En una época en la que cada vez es menos necesario moverse, y en la que tenemos muchísimas comodidades, muchas personas buscan recuperar su derecho al movimiento. Y para ello recurren a disciplinas como el baile, que las conecta con su esencia a través del movimiento, de un modo creativo, sano y genuino. En cambio otra gente se acerca al baile por una necesidad de expresarse, simplemente, ya que en la danza encuentra un canal para manifestar algo de sí, o incluso para reconocerse. Cualquiera sea su motivación inicial, lo cierto es que cada vez es mayor el número de  personas que busca tomar clases de danza jazz, por ejemplo.

¡Seguir leyendo!

Clases de Barra a Terre

Cursos de verano ¡2016!

Gracias por reservar las entradas para Frenesí

Gracias por reservar las entradas para Frenesí

¡Hola!

Nos llegó tu reserva de entradas, y en breve te vamos a enviar una propuesta de lugares según tu pedido.

Chequeá tu mail, porque tiene que haberte llegado una confirmación ahí. Si no llega en un rato puede ser que hayas escrito mal tu dirección de correo. En ese caso escribí a dondefluir.teatro@gmail.com.

Cualquier duda podés escribir a dondefluir.teatro@gmail.com

 

Clases de Femme Style

Caleidoscopio, de Ray Bradbury [de El hombre ilustrado]

Caleidoscopio, de Ray Bradbury [de El hombre ilustrado]

El primer impacto rajó la nave como si fuera un gigantesco abrelatas. Los hombres fueron arrojados al espacio, retorciéndose como una docena de peces fulgurantes. Se diseminaron en un mar oscuro mientras la nave, convertida en un millón de fragmentos, proseguía su ruta semejando un enjambre de meteoritos en busca de un sol perdido.

-Barkley, Barkley, ¿dónde estás?

Voces aterrorizadas, niños perdidos en una noche fría.

-¡Woode, Woode!

-¡Capitán!

-Hollis, Hollis, aquí Stone.

-Stone, soy Hollis. ¿Dónde estás?

-¿Cómo voy a saberlo? Arriba, abajo… Estoy cayendo. ¡Dios mío, estoy cayendo!

Caían. Caían, en la madurez de sus vidas, como guijarros diminutos y plateados. Se diseminaban como piedras lanzadas por una catapulta monstruosa. Y ahora en vez de hombres eran sólo voces.

Voces de todos los tipos, incorpóreas y desapasionadas, con distintos tonos de terror y resignación.

-Nos alejamos unos de otros.

Era cierto. Hollis, rodando sobre sí mismo, sabía que lo era y, de alguna forma, lo aceptó. Se alejaban para recorrer distintos caminos y nada podría reunirles de nuevo. Vestían sus trajes espaciales, herméticamente cerrados, sus pálidos rostros ocultos tras las placas faciales. No habían tenido tiempo de acoplarse las unidades energéticas. Con ellas, habrían sido pequeños botes salvavidas flotando en el espacio. Se habrían salvado, habrían salvado a otros, habrían encontrado a todos hasta unirse para formar una isla de hombres y pensar en alguna salida. Pero ahora, sin las unidades energéticas acopladas a sus hombros, eran meteoritos alocados encaminándose hacia destinos diversos e inevitables.

Pasaron diez minutos. El terror inicial se apagó, dando paso a una calma metálica. Sus voces extrañas empezaron a entrelazarse en el espacio, un telar inmenso y oscuro, cruzándose y volviéndose a cruzar hasta formar el tejido final.

-Stone a Hollis. ¿Cuánto tiempo podremos hablar por radio?

-Depende de tu velocidad y la mía.

-Una hora, supongo.

-Algo así -dijo Hollis, pensativo y tranquilo.

-¿Qué sucedió? -preguntó Hollis al cabo de un minuto.

-El cohete estalló, eso es todo. Los cohetes estallan, ¿sabes?

-¿Hacia dónde caes?

-Creo que me estrellaré en el Sol.

-Yo en la Tierra. De vuelta a la madre Tierra a quince mil kilómetros por hora, arderé como una cerilla.

Hollis pensó en ello con una sorprendente serenidad. Le parecía estar separado de su cuerpo, viéndolo caer y caer en el espacio, con la misma tranquilidad con la que había visto caer los primeros copos de nieve de un invierno muy lejano.

Los otros guardaban silencio. Pensaban en el destino que les había llevado a esto, a caer y caer sin poder hacer nada para evitarlo. Hasta el capitán callaba, porque no había orden o plan que pudiera arreglarlo todo.

-¡Oh, esto es interminable! ¡Interminable, interminable! -exclamó una voz. ¡No quiero morir, no quiero morir! ¡Esto es interminable!

-¿Quién habla?

-No lo sé.

-Creo que es Stimson. Stimson, ¿eres tú?

-Esto es interminable y no me gusta. ¡Dios mío, no me gusta nada!

-Stimson, aquí Hollis. Stimson, ¿me oyes?

Una pausa. Seguían separándose unos de otros.

-¿Stimson?

-Sí -replicó por fin.

-Stimson, tranquilízate. Todos tenemos el mismo problema.

-No quiero estar aquí. Me gustaría estar en cualquier otro sitio.

-Hay una posibilidad de que nos encuentren.

-Si, sí, seguro -dijo Stimson-. No creo en esto, no creo que esté sucediendo realmente.

-Es una pesadilla -dijo alguien.

-¡Cállate! -ordenó Hollis.

-Ven y hazme callar -contestó la voz. Era Applegate. Se reía con toda tranquilidad, sin histeria-. Ven y hazme callar.

Por primera vez, Hollis sintió su impotencia. La cólera se adueñó de él porque en aquel momento deseaba, más que ninguna otra cosa, herir a Applegate. Había esperado muchos años para poder hacerlo…, y ahora era demasiado tarde. Applegate era únicamente una voz radiofónica.

¡Y seguían cayendo y cayendo!

Dos de los hombres se pusieron a gritar, de repente, como si acabaran de descubrir el horror de su situación. Hollis vio a uno de ellos, en una pesadilla, flotando muy cerca de él, chillando y chillando.

-¡Basta!

El hombre estaba casi al alcance de su mano. Gritaba enloquecido. Nunca se callaría. Seguiría chillando durante un millón de kilómetros, mientras se encontrara en el campo de acción de la radio. Fastidiaría a todos los demás e impediría que hablaran entre sí.

Hollis alargó la mano. Era mejor así. Hizo un último esfuerzo y tocó al hombre. Se agarró a su tobillo y fue desplazando la mano hasta llegar a la cabeza. El hombre chilló y se retorció como si estuviera ahogándose. Sus gritos llenaron el universo.

“Da lo mismo -pensó Hollis-. El Sol, la Tierra o los meteoros lo matarán igualmente. ¿Por qué no ahora?”

Hollis aplastó la placa facial del hombre con su puño metálico. Los gritos cesaron. Se apartó del cadáver y lo dejó alejarse siguiendo su propio curso, cayendo y cayendo.

Hollis y los demás seguían cayendo sin cesar en el espacio, en el interminable remolino de un terror silencioso.

-Hollis, ¿sigues ahí?

Hollis no contestó. Una oleada de calor inundó su rostro.

-Aquí Applegate otra vez.

-¿Qué hay, Applegate?

-Hablemos. No podemos hacer otra cosa.

El capitán intervino.

-Ya es suficiente. Tenemos que encontrar una solución.

-Capitán, ¿por qué no se calla?

-¿Qué?

-Ya me ha oído, capitán. No pretenda imponerme su rango, porque nos separan quince mil kilómetros y no tenemos que engañarnos. Tal como dijo Stimson, la caída es interminable.

-¡Compórtese, Applegate!

-No quiero. Esto es un motín de uno solo. No tengo una maldita cosa que perder. Su nave era mala, usted un mal capitán, y espero que se ase cuando llegue al Sol.

-¡Le ordeno que se calle!

-Adelante, vuelva a ordenarlo. -Applegate sonrió a quince mil kilómetros de distancia. El capitán no dijo nada más-. ¿Dónde estábamos, Hollis? Ah, sí, ya recuerdo. También te odio a ti. Pero tú ya lo sabes. Hace mucho tiempo que lo sabes.

Hollis, desesperado, cerró los puños.

-Quiero confesarte algo -prosiguió Applegate-. Algo que te hará feliz. Fui uno de los que votaron contra ti en la Rocket Company, hace cinco años.

Un meteorito surcó el espacio. Hollis miró hacia abajo y vio que no tenía mano izquierda. La sangre brotaba a chorros. De repente, advirtió la falta de aire en su traje. El oxígeno que conservaba en los pulmones le permitió, sin embargo, hacer un nudo a la altura de su codo izquierdo, apretando la juntura y cerrando el escape. La rapidez del suceso no le dio tiempo a sorprenderse. Ninguna cosa podía sorprenderle en aquel momento. Ya cerrado el boquete, el aire volvió a llenar el traje en un instante. Y la sangre, que había brotado con tanta facilidad, quedó comprimida cuando Hollis apretó aún más el nudo, hasta convertirlo en un torniquete.

Todo esto había sucedido en medio de un terrible silencio por parte de Hollis. Los otros hombres conversaban. Uno de ellos, Lespere, hablaba sin cesar de su mujer de Marte, de su mujer venusiana, de su mujer de Júpiter, de su dinero, sus buenos tiempos, sus borracheras, su afición al juego, su felicidad… Hablaba y hablaba, mientras todos caían. Lespere, feliz, recordaba el pasado mientras se precipitaba a la muerte.

¡Todo era tan raro! Espacio, miles de kilómetros de espacio, y voces vibrando en su centro. Ningún hombre al alcance de la vista, sólo las ondas de radio se agitaban tratando de emocionar a otros hombres.

-¿Estás enfadado, Hollis?

-No.

Y no lo estaba. Había recuperado la serenidad. Era una masa insensible, cayendo para siempre hacia ninguna parte.

-Durante toda tu vida quisiste llegar a la cumbre, Hollis. Y yo lo impedí. Siempre quisiste saber lo que había ocurrido. Bien, voté contra ti antes de que me despidieran a mí también.

-No tiene importancia.

Y no la tenía. Todo había terminado. Cuando la vida llega a su fin es como un intenso resplandor. Un instante en el que todos los prejuicios y pasiones se condensan e iluminan en el espacio, antes de que se pueda decir una sola palabra. Hubo un día feliz y otro desdichado, hubo un rostro perverso y otro bondadoso… El resplandor se apaga y se hace la oscuridad.

Hollis pensó en su pasado. Al borde de la muerte, una sola cosa le atormentaba y por ella, únicamente por ella, deseaba seguir viviendo. ¿Sentirían lo mismo sus compañeros de agonía? ¿Tendrían aquella sensación de no haber vivido nunca? ¿Pensarían, como él, que la vida surge y muere antes de poder respirar una vez? ¿Les parecería a todos tan abrupta e imposible, o sólo a él, aquí, ahora, con escasas horas para meditar?

Uno de los otros hombros estaba hablando.

-Bueno, yo viví bien. Tuve una esposa en Marte, otra en Venus y otra en Júpiter. Todas tenían dinero y se portaron muy bien conmigo. Fue maravilloso. Me emborrachaba, y hasta una vez gané veinte mil dólares en el juego.

“Pero ahora estás aquí -pensó Hollis-. Yo no tuve nada de eso. Tenía celos de ti, Lespere. En pleno trabajo envidiaba tus mujeres y tus juergas. Las mujeres me asustaban y huía al espacio, siempre deseándolas, siempre celoso de ti por tenerlas, por tu dinero, por toda la felicidad que podías conseguir con aquella vida alocada. Pero ahora se acabó todo, caemos. Ya no tengo celos de ti. Es mi final y el tuyo y todo parece no haber sucedido nunca.”

Hollis levantó el rostro y gritó por la radio:

-¡Todo ha terminado, Lespere!

Silencio.

-¡Como si nunca hubiese ocurrido, Lespere!

-¿Quién habla? -preguntó Lespere temblorosamente.

-Soy Hollis.

Se sintió miserable. Era la mezquindad, la absurda mezquindad de la muerte. Applegate le había herido y él, Hollis, quería herir a otro. Applegate y el espacio le habían herido.

-Ahora estás aquí, Lespere. Todo ha terminado, como si nunca hubiera sucedido, ¿no es cierto?

-No.

-Cuando llega el final, todo parece no haber ocurrido nunca. ¿Es mejor tu vida que la mía, ahora? Antes, sí, ¿y ahora? El presente es lo que cuenta. ¿Es mejor? ¿Lo es?

-¡Sí, es mejor!

-¿Por qué?

-Porque conservo mis pensamientos, ¡porque recuerdo! -gritó Lespere, muy lejos, indignado, apretando los recuerdos a su pecho con ambas manos.

Y estaba en lo cierto. Hollis lo comprendió mientras una sensación fría como el hielo fluía por todo su cuerpo. Existían diferencias entre los recuerdos y los sueños. A él sólo le quedaban los sueños de las cosas que había deseado hacer, pero Lespere recordaba cosas hechas, consumadas. Este pensamiento empezó a desgarrar a Hollis con una precisión lenta, temblorosa.

-¿Y para qué te sirve eso? -gritó a Lespere-. ¿De qué te sirve ahora? Lo que llega a su fin ya no sirve para nada. No estás mejor que yo.

-Estoy tranquilo -contestó Lespere-. Tuve mi oportunidad. Y ahora no me vuelvo perverso, como tú.

-¿Perverso?

Hollis meditó. Nunca, en toda su vida, había sido perverso. Nunca se había atrevido a serlo. Durante muchos años debió de haber estado guardando su perversidad para una ocasión como la actual. “Perverso”. La palabra martilleó en su mente. Se le saltaron las lágrimas y resbalaron por su cara.

-Cálmate, Hollis.

Alguien había escuchado su voz sofocada.

Era completamente ridículo. Tan sólo un momento antes, había estado aconsejando a otros, a Stimson… Había sentido coraje y creído que era auténtico. Pero, ahora lo comprendía, no se trataba más que de conmoción, y de la “serenidad”, que puede acompañarla. Y ahora trataba de condensar toda una vida de emociones reprimidas en un intervalo de minutos.

-Sé lo que sientes, Hollis -dijo Lespere, ya a treinta mil kilómetros de distancia, con una voz cada vez más apagada-. No me has ofendido.

“Pero, ¿no somos iguales? -se preguntó un aturdido Hollis-. ¿Lespere y yo? ¿Aquí, ahora? Si algo ha terminado, ya está hecho. ¿Qué tiene de bueno, entonces? Los dos moriremos, de una forma o de otra.”

Pero Hollis sabía que todo aquello era puro raciocinio. Era como intentar explicar la diferencia entre un hombre vivo y un cadáver: uno poseía una chispa, un aura, un elemento misterioso, y el otro no.

Y lo mismo ocurría con Lespere y él. Lespere había vivido enteramente, y ello le convertía ahora en un hombre diferente. Y él, Hollis, había estado muerto durante muchos años. Se acercaban a la muerte siguiendo distintos caminos y, con toda probabilidad, si existieran varios tipos de muertes, el de Lespere y el suyo serían tan diferentes como la noche y el día. La cualidad de la muerte, como la de la vida, debe ser de una variedad infinita. Y si uno ya ha muerto una vez, ¿por qué preocuparse de morir para siempre, tal como estaba muriendo él ahora?

Un momento después descubrió que su pie derecho había desaparecido. Estuvo a punto de reír. El aire por segunda vez había escapado de su traje. Se inclinó rápidamente y vio salir la sangre. El meteorito había cortado la carne y el traje hasta el tobillo. Oh, la muerte en el espacio era humorística: te despedaza poco a poco, cual tétrico e invisible carnicero. Hollis apretó la válvula de la rodilla. Sentía dolor y mareo. Luchó por no perder la conciencia, apretó más la válvula y contuvo la sangre, conservando el aire que le quedaba. Se enderezó y prosiguió su caída. No podía hacer más.

-¿Hollis?

Hollis respondió cansinamente, harto de aguardar la muerte.

-Aquí Applegate de nuevo -dijo la voz.

-Sí.

-He estado pensando, y escuchándote. Esto no va bien. Nos convierte en perversos. Es una forma de morir muy mala, nos saca toda la maldad que llevamos dentro. Hollis, ¿me escuchas?

-Sí

-Te mentí. Hace un momento. Te mentí. No voté contra ti. No sé por qué lo dije. Creo que deseaba hacerte daño. Parecías el más indicado. Siempre nos hemos peleado, Hollis. Creo que me estoy haciendo viejo de repente, arrepintiéndome. Cuando oí que tú eras un perverso me avergoncé. Es igual, quiero que sepas que yo también fui un idiota. No hay ni pizca de verdad en todo lo que dije. Y vete al infierno.

Hollis sintió que su corazón volvía a latir. Había estado parado durante cinco minutos. Ahora, todos sus miembros recuperaron el calor. La conmoción había terminado, y los sucesivos ataques de cólera, terror y soledad iban disipándose. Era un hombre recién salido de una ducha fría matutina, listo para desayunar y enfrentarse a un nuevo día.

-Gracias, Applegate.

-No hay de qué. Y anímate, bobo.

-¿Dónde está Stimson? ¿Cómo se encuentra?

-¿Stimson?

Todos escuchaban atentamente:

-Debe de haber muerto.

-No lo creo. ¡Stimson!

Volvieron a escuchar.

Y oyeron una respiración dificultosa, lejana, lenta…

-Es él. Escuchad.

-¡Stimson!

Nadie respondió.

Sólo podían oír una respiración lenta y bronca.

-No contestará.

-Ha perdido el conocimiento. Dios lo ayude.

-Es él, escuchen.

Una respiración apenas audible, el silencio.

-Está encerrado como una almeja. Encerrado en sí mismo, haciendo una perla. Considérenlo así, todo tiene su poesía. Él es más feliz que nosotros.

Stimson flotaba en la lejanía. Todas lo escucharon.

-¡Eh! -dijo Stone.

-¿Qué?

Hollis había contestado con toda su fuerza. Stone, más que ningún otro, era un buen amigo.

-Estoy entre un enjambre de meteoritos, pequeños asteroides.

-¿Meteoritos?

-Creo que es el grupo de Mirmidón, que se desplaza entre Marte y la Tierra y tarda cien años en recorrer su órbita. Me encuentro justo en el medio. Es como un calidoscopio gigante. Hay colores, formas y tamaños de todos los tipos. ¡Dios mío, qué hermoso es todo esto!

Silencio.

-Me voy con ellos -prosiguió Stone-. Me llevan con ellos. Estoy condenado. -Y se rió de buena gana.

Hollis trató de ver algo, pero sin conseguirlo. Allí sólo había las grandes joyas del espacio, los diamantes, los zafiros, las nieblas de esmeraldas y las tintas de terciopelo del espacio, y la voz de Dios confundiéndose entre los resplandores cristalinos. Era algo increíble y maravilloso pensar en Stone acompañando al enjambre de meteoritos. Iría más allá de Marte y volvería a la Tierra cada cinco años. Entraría y saldría de las órbitas de los planetas durante las siguientes miles y miles de años. Stone y el enjambre de Mirmidón, eternos e infinitos, girarían y se modelarían como los colores del calidoscopio de un niño cuando éste levanta el tubo hacia el sol y lo va girando.

-Adiós, Hollis. -La voz de Stone, ya muy debilitada-. Adiós.

-Buena suerte -gritó Hollis, a cincuenta mil kilómetros de distancia.

-No te hagas el gracioso -dijo Stone.

Silencio. Las estrellas se unían más y más entre ellas.

Todas las voces iban apagándose. Todas y cada una seguían su propia ruta; unas hacia el Sol, otras hacia el espacio remoto. Como el mismo Hollis. Miró hacia abajo. Él, y sólo él, volvía solitario a la Tierra.

-Adiós.

-Tómatelo con calma.

-Adiós, Hollis -dijo Applegate.

Adioses innumerables, despedidas breves. El gran cerebro, extraviado, se desintegraba. Los componentes de aquel cerebro, que habían trabajado con eficiencia y perfección dentro de la caja craneal de la nave espacial, cuando ésta aún surcaba el espacio, morían uno a uno. Todo el significado de sus vidas saltaba hecho añicos. Igual que el cuerpo muere cuando el cerebro deja de funcionar, el espíritu de la nave, todo el tiempo que habían pasado juntos, lo que los unos significaban para los otros, todo eso moría. Applegate ya no era más que un dedo arrancado del cuerpo paterno, ya nunca más sería motivo de desprecio o intrigas. El cerebro había estallado y sus fragmentos inútiles, faltos de misión que cumplir, se desperdigaban. Las voces desaparecieron y el espacio quedó en silencio. Hollis estaba solo, cayendo.

Todos estaban solos. Sus voces se habían desvanecido como los ecos de palabras divinas vibrando en el cielo estrellado. El capitán marchaba hacia el Sol. Stone se alejaba entre la nube de meteoritos, y Stimson, encerrado en sí mismo. Applegate iba hacia Plutón. Smith, Turner, Underwood… Los restos del calidoscopio, las piezas de lo que otrora fue algo coherente, se esparcían por el espacio.

“¿Y yo? -pensó Hollis-. ¿Qué puedo hacer?. ¿Puedo hacer algo para compensar una vida terrible y vacía? Si pudiera hacer algo para reparar la mezquindad de todos estos años, el absurdo del que ni siquiera me daba cuenta… Pero no hay nadie aquí. Estoy solo. ¿Cómo hacer algo que valga la pena cuando se está solo? Es imposible. Mañana por la noche me estrellaré contra la atmósfera de la Tierra. Arderé, y mis cenizas se esparcirán por todos los continentes. Seré útil. Sólo un poco, pero las cenizas son cenizas y se mezclarán con la tierra.”

Caía rápidamente, como una bala, como un guijarro, como una pesa metálica. Sereno, ni triste ni feliz… Lo único que deseaba, cuando todos los demás se habían ido, era hacer algo válido, algo que sólo él sabría.

“Cuando entre en la atmósfera, arderé como un meteoro.”

-Me pregunto si alguien me verá -dijo en voz alta.

Desde un camino, un niño alzó la vista hacia el cielo.

-¡Mira, mamá! ¡Mira! -gritó-. ¡Una estrella fugaz!

La estrella blanca, resplandeciente, caía en el polvoriento cielo de Illinois.

-Pide un deseo -dijo la madre del niño-. Pide un deseo.

Indumentaria para las clases de Danza

Indumentaria para las clases de Danza

indumentaria-para-clases-de-danza

Indumentaria-para-clases-de-danza

 

Vestimenta o indumentaria para las clases de Danzas de adultos

Aunque hay indumentaria de danza hermosísima para danza (ejemplo), no pedimos ninguna en particular para venir a las clases. Menos aún para  probar por primera vez alguna clase.

Para quienes aún no han venido a tomar clases y van a hacer una clase de prueba se recomienda venir con ropa cómoda, y con la que se puedan mover fluidamente sin restringir los movimientos. Unas calzas y musculosa en general están bien independientemente de la disciplina.

Sí se pide que sea ropa cómoda, ajustada al cuerpo así la profe puede ver bien el trabajo que realiza el alumno.
Para los pies con un par de medias que se puedan ensuciar está bien. Después si te gusta danza clásica podés comprarte las zapatillas de media punta.

Vestimenta para las clases de Ballet niñas o iniciación a la Danza

Lo mismo vale para las clases de prueba en el caso de niñas. Se recomienda que vengan con ropita cómoda, unas calzas, musculosa y medias que sepa va a ensuciar.

Luego si se engancha, tendrá que tener mallita, medias y zapas de danza adecuadas.

Clases de Danza en Verano 2015

Clases de Danza en Verano 2015

Febrero 2015

Sala 1

Danza Jazz Adultos, Nivel Intermedio (CUPO LIMITADO)

Lunes y miércoles 18.30 a 20 hs | INSCRIBIRSE

Danza Jazz Adultos, Nivel Principiante (¡NUEVITOS! ¡CUPO ABIERTO!)

Martes y jueves 19 a 20.30 hs | INSCRIBIRSE

Danza Jazz, adultos con conocimientos (CUPO LIMITADO)

Lunes y miércoles 20 a 21.30 hs | INSCRIBIRSE

Danza Jazz, adultos con conocimientos (CUPO LIMITADO)

Martes y jueves 20.30 a  22 hs | INSCRIBIRSE

 

Sala 2

Elongación y preparación física

Lunes y Jueves de 10 a 11.30 hs  | INSCRIBIRSE

Danza Clásica (nivel intermedio)

Lunes y miércoles 20 a 21.30 hs | INSCRIBIRSE

Danza Clásica (nivel principiante)

Lunes y miércoles 18.30 a 20 hs  | INSCRIBIRSE

Lunes y Jueves 11.30 a 13 hs  | INSCRIBIRSE

Danza Contemporánea

Jueves 17.30 hs y sábados 11 hs | INSCRIBIRSE

Street Jazz

Martes y jueves 18.30 a 20 hs  | INSCRIBIRSE

Jazz Contemporáneo

Martes y jueves 20 a 21.30 hs  | INSCRIBIRSE

Seminario de Jazz Contemporáneo por Sandro Mattos

Seminario de Jazz Contemporáneo por Sandro Mattos

seminario-sandro-mattos-en-el-don

Viernes 5, 19 , 26 de Septiembre y 3 de Octubre de 19 a 20.30 hs | INSCRIBIRSE

¡¡Sandro Mattos en el Don!!!

Durante los viernes de septiembre Sandro Mattos estará dictando un seminario de Jazz Contemporáneo.

El seminario está dirigido a estudiantes jóvenes y adultos que tengan unos añitos de recorrido en la danza, que tengan instaladas algunas coordenadas básicas para que desde ahí Sandro pueda ofrecerles su técnica y estilo.

¡Seguir leyendo!

Clases de hip hop para Niños

Clases de Yoga

Un bailarín va a la playa…

Un bailarín va a la playa…

bailarin playa

Un bailarín va a la playa y ve un enorme salón, luminoso, donde elongar, entrenar, bailar y practicar saltos. Hace snorkel y se pregunta si las patas de rana le ayudarán a estirar los empeines…Observa los peces en esa lentitud agraciada y piensa que tienen una linda calidad de movimiento, que se podría hacer una coreo interesante con estilo pez.

¡Seguir leyendo!

Clases de Stretching

Clases de Stretching

clases-de-stretching

 

No importa cual sea la danza, deporte o actividad física que realices, las clases de stretching te van a ayudar a mejorar tu postura, alcanzar mejores objetivos, recuperarte de los entrenamientos más rápido y tener una calidad de vida superior en muchos aspectos.

Por otro lado, es una actividad para la que no existen límites de edad. Está científicamente comprobado que concurrir regularmente a clases de stretching reduce las posibilidad de contraer enfermedades como artritis, artrosis, osteoartritis, atrofia muscular y similares patologías de las articulaciones y la musculatura, asi como también mejora la calidad de vida de quienes ya tienen este tipo de enfermedades.

Para los deportistas y bailarines los beneficios son contundentes. Podrás lograr posiciones más definidas, saltos más abiertos, aperturas de piernas, en definitiva, la elongación lleva tu línea a su máximo exponente posible. También el trabajo de las clases de stretching ayuda a prevenir lesiones durante los ensayos o los entrenamientos. Difícilmente se pueda en una clase normal de danza, aún de danza clásica, trabajar la elongación como en una clase dedicada exclusivamente a esto y dictada por profesores especialistas en la materia.

El objetivo de las clases de stretching es siempre desafiar los propios límites del cuerpo y la mente, pero sin forzar al organismo a extremos que puedan significar lesiones para el mismo. En las clases de stretching cada uno avanza a su ritmo y según sus posibilidades, sin presiones por parte del profesor.

 

Para conocer más sobre las clases llamanos al (011) 4732-3901 / 153.056.0691 o hacé click aquí para conocer días horarios de los cursos.

 

Clases de Danza

Clases de Danza

clases-de-danza

La danza es casi tan antigua como el hombre mismo. A través de los años se ha ido tecnificando, estructurando y evolucionando. Como resultado hoy tenemos una gran variedad de clases de danza. Existen danzas académicas, urbanas, folklóricas, escénicas, sociales, etc…

En Don de Fluir Danzas estamos contentos de poder ofrecer muchas clases de danza para elegir. Dictamos en forma permanente clases de Ballet, Danza Jazz, Jazz Contemporáneo, Street Jazz e Iniciación a la danza. Además tenemos Clases de Elongación como complemento imprescindible para cualquiera de ellas y para alumnos de otras disciplinas.

Tenemos diferentes niveles y variedad de horarios para todas las clases de danza. Además, ofrecemos versiones infantiles de Danza Clásica y de Danza Jazz específicamente para niñas de entre 6 y 11 años. Para las nenas más chiquitas que quieran aprender a bailar tenemos las clases de Iniciación a la Danza. Esta clase es para niñas de entre 3 y 5 años de edad. En ella se trabaja desde el juego y las actividades lúdicas como acercamiento al baile y a la disciplina de la clase.

Nos encontramos ubicados físicamente en el partido de San Isidro y damos clases de danza desde 2010, con el objetivo puesto en la excelencia, la disciplina y el compromiso. A nuestras clases concurren alumnos de toda la zona norte del Gran Bueno Aires (Olivos, Beccar, Acassuso, Boulonge, Martinez, Pilar, San Fernando, San Martín y Tigre) y de la Capital Federal (Nuñez, Saavedra, Belgrano, Villa Urquiza).

Para conocer todos los horarios de nuestras clases de danza, te invitamos a hacer click aquí o comunicarte con nosotros directamente para asesorarte. Podés hacerlo telefónicamente llamando al (011) 4732-3901 / 153.056.0691 o escribiéndonos a dondefluirdanzas@gmail.com

 

Clases de Elongación

Clases de Elongación

clases-de-elongacion

Tomar clases de elongación es fundamental tanto para bailarines y artistas, como para deportistas, pero es positivo para cualquier persona.

Hace tiempo que la ciencia comprobó que el hecho de tomar con regularidad clases de elongación o de yoga permite prevenir y combatir enfermedes de las articulaciones y los musculos (artrosis, artritis, reuma, atrofias musculares, osteoartritis, etc…). En los pacientes que padecen estas enfermedades las mejoras en su calidad de vida son enormes.  Además, ayudan a mejorar la postura y el equilibrio, ambos factores claves para prevenir contracturas y dolores de espalda, cuello y cintura. Por lo tanto, para la elongación no hay edad, todo lo contrario, recomendamos la práctica regular de la misma en adultos y adultos mayores.

El trabajo en las clases de elongación,  a diferencia de lo que mucha gente piensa, no son dolorosas o exigentes en extremo. Obviamente estirar duele, estirar mucho duele mucho, pero nadie ha muerto elongando. Cada alumno se plantea objetivos y limites personales. Cada uno avanza según sus posibilidades y sus necesidades. Sin presiones, sin exigencias innecesarias.

Con solo concurrir a un par de clases de elongación comenzará a sentir la diferencia en su cuerpo, tanto en la práctica deportiva como en la vida cotidiana.  Como dijimos anteriormente los beneficios para la salud son muchos y muy variados.

La superacion personal de los limites personales motiva positivamente la autoestima y la confianza de los alumnos.

Como ves, tomar clases de elongación es sano y recomendable para cualquiera. Si estás interesado/a en venir a Don de Fluir Danzas, te invitamos a hacer click aquí para consultar días y horarios.

Danza para Niñas

Danza para Niñas

danza-para-niñas

 

 

La danza para niñas es increíblemente positiva para el desarrollo físico y mental de las mismas. Las ayuda a mejorar su postura, elongacion, equilibrio y coordinación de movimientos. Es también una oportunidad de socializar con otras nenas por fuera del ámbito del colegio o el jardín de infantes. Por otro lado, para algunas danzas, como el ballet, es recomdable que se comiencen a hacer de pequeñas (6 o 7 años aproximadamente).

Por estos motivos las clases de danza para niñas fueron la primeras que presentamos en Don de Fluir Danzas desde la fundación de nuestra institucion.  En lo que se refiere específicamente a danza para niñas tenemos clases de ballet, clases de danza jazz y de iniciación a la danza.

Estas últimas son clases de danza para niñas en las que se trabaja con nenas de 3-6 años desde lo lúdico y no tanto desde la disciplina y la exigencia de una clase tradicional. Las niñas aprenden a reconocerse en el espacio y a dominar su cuerpo en movimiento y no tanto una técnica específica y marcada. Se busca asentar las bases para que adquieran el gusto por el baile y se habitúen a lo que representa formar parte de una clase regular de danza.

En el caso de las clases de danza jazz y de danza clásica para niñas, sí se busca que comiencen a ver más la técnica específica y se enseña las bases de estas danzas más en serio. Se puede decir que comienzan a aprender a bailar y ya no tanto a jugar bailando, aunque en toda etapa de aprendizaje en los niños se requiere una cuota de diversión y distensión.

Sí tu nena está queriendo aprender a bailar o vos querés traerla a danza para niñas porque entendés de los beneficios que va a tener para ella, podés consultar por los horarios de nuestras clases haciendo click aquí.

 

Clases de Ballet

Clases de Ballet

clases-de-ballet

 

En Don de Fluir Danzas las Clases de Ballet comienzan a partir de los 6 hasta los 11 años y luego clases para adultos.  Desde los 6 años las nenas, y nenes aunque minoritariamente,  están en condiciones de encarar una clase con el compromiso, la concentración y la disciplina mínima que se requieren. Antes de esta edad, recomendamos que tomen la clase de iniciación a la danza.

Las Clases de Ballet están diseñadas para fundar en los alumnos las bases de la técnica y preparar, el cuerpo y la mente para una danza de altas exigencias. Es muy recomendable la práctica de la danza clásica en edad temprana, sobre todo si la niña tiene aspiraciones de dedicarse a bailar en su vida adulta.

El ballet, a nivel profesional, es una forma de vida, con lo cual cultivar los hábitos que se asocian a él desde pequeñas es muy positivo. A pesar de esto, alentamos a que alumnos de todas las edades concurran a nuestras Clases de Ballet, porque nunca es tarde para la danza y el ballet no es excepción.

Los beneficios para un cuerpo en etapa de desarrollo son enormes. Las Clases de Ballet para niñas ayudan a mejorar la postura, previniendo problemas de espalda, el equilibrio, la concentración y el trabajo disciplinado. Estos beneficios exceden al ámbito de la danza y le permiten al alumno mejorar su rendimiento en otros deportes así como en lo académico.

Por otro lado, las Clases de Ballet, en el caso de las niñas son una excelente oportunidad para crear lazos sociales por fuera del ámbito estrictamente escolar y mejorar las habilidad de trabajo en equipo y de sociabilidad de las nenas.

Para saber más sobre los días y horarios de las Clases de Ballet hacé click aquí o comunicate telefónicamente al (011) 4732-3901 / 153.056.0691

Clases de Estiramiento en Zona Norte (San Isidro)

Clases de Estiramiento en Zona Norte (San Isidro)

clases-de-estiramiento-en-zona-norte-san-isidro

 

Las clases de estiramiento que damos en Don de Fluir Danzas son no son clases destinadas sólo a bailarines y otras personas que hacen uso intensivo del cuerpo,  sino que pueden ser útiles para cualquiera.

 

Se hace un trabajo continuado durante una hora y media que permite ir estirando gradualmente los distintos grupos musculares.

 

Las clases de estiramiento son en zona norte y se dictan los lunes, jueves y sábados por la mañana.

 

Contactanos para más información.

Días y horarios

Lunes y jueves de 09.00 a 10.30 hs | INSCRIBIRSE

Sábados 10.00 a 11.30 hs | INSCRIBIRSE

 

 

 

Clases de Danza Clásica en Zona Norte (San Isidro)

Clases de Danza Clásica en Zona Norte (San Isidro)

4b4494d462587368ecce77d2a072abb0

La danza clásica (ballet) es definitivamente la madre de todas las danzas. Su origen se remonta al Renacimiento y es una danza cuyos movimientos tienen su base en el control absoluto del cuerpo y los movimientos.

El dominio de la técnica del ballet brinda herramientas que son útiles para el bailarín de cualquier disciplina, además de ser uno de los estilos más populares incluso hoy en día.

Por este motivo nació en Don de Fluir Danzas la iniciativa de dictar clases de danza clásica en zona norte. Nos encontramos ubicados en San Isidro y concurren desde toda la zona norte del Gran Buenos Aires alumnos a nuestras clases de ballet. En zona norte no sobreabundan las escuelas de danza que ofrezcan calidad en materia de cursos de danza clásica, por eso también decidimos que en Don de Fluir Danzas no podían faltar las clases de danza clásica en zona norte.

En nuestras clases los alumnos no solo aprenden la técnica del clásico, sino también obtienen elongación, coordinación, eje y equilibrio. Como deporte la danza clásica es muy completa y son muchísimos los beneficios que al cuerpo de quien la practique le reportan.

Tenemos clases de danza clásica para adultos principiantes y clases de ballet para niñas. En general se recomienda comenzar la práctica a una edad temprana, si es que el objetivo del alumno es dedicarse por completo a esta danza. Para el bailarín de ballet profesional, la danza es una forma de vida. No obstante, nunca es tarde para la danza, a lo sumo es tarde para ser bailarín del Teatro Colón. Nuestras clases de ballet para adultos están pensadas también para gente sin experiencia previa.

 

Ver todos los horarios de las clases de Danza Clásica.

 

Te invitamos a informarte sobre los días y horarios de nuestras clases de danza clásica en zona norte haciendo click aquí o llamando al (011) 4732-3901 / 153.056.0691

Escuela de Danza en Zona Norte

Escuela de Danza en Zona Norte

 

Don de Fluir Danzas es una escuela de danza en Zona Norte que funciona de forma ininterrupida desde 2010. Estamos estratégicamente ubicados en San Isidro y nuestro objetivo es poder brindar la posibilidad de acceder a clases de calidad a todos los alumnos de la zona norte del Gran Buenos Aires.

Damos clases de danza, de muy diversas disciplinas, tanto a adultos cómo a niños.

Aquí un video sobre nuestras clases de ballet para niñas:

 

Entendimos las dificultades que alumnos y padres tenían para acercarse a las escuelas tradicionales del centro y por eso decidimos emplazar nuestra escuela de danza en zona norte.  A nuestras clases concurren alumnos de Olivos, Beccar, Acassuso, Boulonge, Martinez, Pilar, San Fernando, San Martín y Tigre, como así también de los barrios del norte de la ciudad de Buenos Aires (Nuñez, Saavedra, Villa Urquiza, Belgrano)

Estamos convencidos de la importancia que la danza, y todo tipo arte, tiene para la cultura de un pueblo. Por ese motivo trabajamos día a día en pos de ofrecer clases de calidad, al alcance de la gente. No queremos que la danza quede confinada a un grupo de eruditos sino que sea para todos. Todos, grandes y chicos, deben tener la posibilidad de expresarse con el cuerpo y de apender cómo hacerlo con la técnica correcta.

En Don de Fluir Danzas nos alegra poder decir que tenemos una extensa variedad de clases y horarios para todos los gustos. Tenemos clases de clases de danza clásica (adultos y menores), danza jazz (adultos y menores), jazz contemporáneostreet jazzelongación e iniciación a la danza.

Sí querés ver todas las opciones que tenemos para ofrecer en nuestra escuela de danza en Zona Norte, podés hacerlo haciendo click en la siguiente imagen:

escuela de danza en zona norte

Si querés conocernos mejor, podés pasar por nuestro blog, para leer algunos de los textos que fuimos publicando con el tiempo.

¡Te esperamos para bailar!

 

Clases de Danza en Zona Norte (San Isidro)

Clases de Danza en Zona Norte (San Isidro)

clases-de-danza-en-zona-norte-san-isidro

En Don de Fluir Danzas, desde 2010 trabajamos día a día para hacer crecer y cultivar este hermoso arte ofreciendo nuestras clases de danza en zona norte.  Estamos ubicados físicamente en San Isidro, tenemos clases para todas las edades y de muchos estilos distintos de danza (podés consultar todos en la sección disciplinas y horarios).

Debido a nuestra ubicación estratégica, nuestro área de influencia contiene a toda la zona norte del Gran Buenos Aires (San Isidro, Olivos, Martinez, La Lucila, Tigre, Pilar, etc…), como así también la zona norte de la Capital Federal.

En Don de Fluir Danzas creemos que la  danza es clave para la vida de las personas y de la cultura. Podés leer nuestro manifiesto, para ver nuestra visión. Tanto para el bailarín profesional que se dedica en forma completa a este arte;  para el alumno que lo hace de forma recreativa; como también para aquel que nunca lo practicó, pero que lo valora y que se siente movilizado cuando ve a un artista dar todo de sí en el escenario.

Por ese motivo estamos convencidos de la importancia que tiene poder de ofrecer la posibilidad de tomar clases de danza en zona norte. En esta parte de la ciudad, que estamos alejados de los grandes teatros del centro y de las escuelas tradicionales,  no sobreabundan las opciones para tomar clases de danza de calidad y por eso nuestro compromiso con nuestros alumnos.

Si estás buscando clases de danza en zona norte, Don de Fluir Danzas es tu lugar.

Actualmente estamos ofreciendo: Clases de Danza Jazz, Clases de  Elongación,  Clases de Ballet, Clases de Jazz Contemporáneo, Iniciación a la DanzaStreet JazzBallet para niñas, y Danza Jazz para niñas.

¡Te estamos esperando! Para ver todas las clases de danza en zona norte que tenemos disponibles y los horarios de las mismas, te invitamos a hacer click aquí.

 Aquí todos los horarios actuales:

 

clases-de-danza-horarios-2016

Clases de Ballet en Zona Norte

Clases de Ballet en Zona Norte

clases-de-ballet-en-zona-norte

 

El ballet es definitivamente la madre de todas las danzas. Su origen se remonta al Renacimiento y es una danza cuyos movimientos tienen su base en el control absoluto del cuerpo y los movimientos.

El dominio de la técnica de la danza clásica brinda herramientas que son útiles para el bailarín de cualquier disciplina, además de ser uno de los estilos más populares incluso hoy en día.

Por este motivo nació en Don de Fluir Danzas la iniciativa de dictar clases de ballet en zona norte. Nos encontramos ubicados en San Isidro y concurren desde toda la zona norte del Gran Buenos Aires alumnos a nuestras clases de ballet. En zona norte no sobreabundan las escuelas de danza que ofrezcan calidad en materia de cursos de danza clásica, por eso también decidimos que en Don de Fluir Danzas no podían faltar las clases de ballet en zona norte.

En nuestras clases los alumnos no solo aprenden la técnica del clásico, sino también obtienen elongación, coordinación, eje y equilibrio. Como deporte la danza clásica es muy completa y son muchísimos los beneficios que al cuerpo de quien la practique le reportan.

Tenemos clases de ballet para adultos y clases de ballet para niñas. En general se recomienda comenzar la práctica a una edad temprana, si es que el objetivo del alumno es dedicarse por completo a esta danza. Para el bailarín de ballet profesional, la danza es una forma de vida. No obstante, nunca es tarde para la danza, a lo sumo es tarde para ser bailarín del Teatro Colón. Nuestras clases de ballet para adultos están pensadas también para gente sin experiencia previa.

Las clases de Ballet son en diferentes días y horarios según el nivel.

Cómo siempre, consultanos si tenés alguna duda.

DÍAS Y HORARIOS: CLASES DE BALLET

NIVEL PRINCIPIANTE
Lunes y miércoles de 18.30 a 20.00 hs | INSCRIBIRSE

NIVEL INTERMEDIO
Lunes y miércoles de 20.00 a 21.30 hs | INSCRIBIRSE

NIVEL PRINCIPIANTE/INTERMEDIO
Lunes y jueves de 10.30 a 12.00 hs | INSCRIBIRSE
Sábado 11.30 a 13.00 hs | INSCRIBIRSE

Clases de Elongación en Zona Norte (San Isidro)

Clases de Elongación en Zona Norte (San Isidro)

clases-de-elongacion-en-zona-norte-san-isidro

 DÍAS Y HORARIOS: CLASES DE ELONGACIÓN

Lunes y jueves de 10.00 a 11.30 hs | INSCRIBIRSE

Sábados 10.00 a 11.30 hs | INSCRIBIRSE

-

En Don de Fluir ofrecemos, entre otras disciplinas, Clases de Elongación, en Zona Norte.

Las Clases de Elongación que ofrecemos permiten trabajan el estiramiento, tonicidad muscular y acondicionamiento físico general. Ayudan a lograr fortalecer los músculos, estirarlos y tonificarlos. No son clases de elongación pura sino que también combinan ejercicios de preparación física, y resultan útiles para todos.

¿Por qué nos interesan las Clases de Elongación en un estudio de Danzas? ¿Son sólo para bailarines o puede hacerlas alguien muy principiante que no tiene experiencia? ¿Qué frutos se pueden obtener de ellas? ¿Hay alguna ‘contraindicación’? ¿Son sólo para pesonas con experiencia?

Nos interesan las Clases de Elongación justamente porque son muy beneficiosas para el cuerpo, y porque las pueden aprovechar tanto bailarines cómo no bailarines.

Con las clases de elongación se logra:

  • Aumentar la flexibilidad muscular y articular
  • Mejorar la conciencia corporal
  • Mejorar la amplitud de los movimientos (lo cual puede interesar a bailarines)
  • Mejorar la postura general al estirar músculos que, dependiendo de la rutina de cada uno, pueden estar muy poco trabajados.
  • Aliviar las tensiones, cómo otros tipos de ejercicio físico

Las clases de elongación constan de las siguientes partes:

  • Tiempo de precalentamiento: primero hay una entrada en calor: es necesario entrar en calor previamente a comenzar a elongar. Para esto en siempre empezamos con ejercicios de precalentamiento para que los músculos estén en la mejor disposición para estirarse.
  • Tiempo de elongación: Ejercicios de elongación propiamente
  • Tiempo de Relajación: después de haber realizado ese esfuerzo es bueno tener un momento para respirar y relajarse.

Se puede realizar la elongación muscular sólo, o con asistencia de otra persona, o bien utilizando elementos cómo sogas, pelotas, tacos, etc. En las clases intentamos hacer uso de estas distintas posibilidades. Es bueno aprender ejercicios para hacer sólo porque de esta forma los podemos hacer en casi cualquier momento. Es bueno hacer ejercicios con otros porque la fuerza externa puede ayudar a lograr más estiramiento. Hacer ejercicios con elementos también es interesante porque permite llegar a posiciones que sin los elementos serían imposibles.

 

Sentite libre de mandarnos un mail o contactarnos vía los formularios de contacto si tenés dudas, o si querés tomar una clase de prueba.

 

 

DÍAS Y HORARIOS: CLASES DE ELONGACIÓN

Lunes y jueves de 10.00 a 11.30 hs | INSCRIBIRSE

Sábados 10.00 a 11.30 hs | INSCRIBIRSE

-